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martes, 29 de diciembre de 2009

Lo bueno, si es complejo y enrevesado, dos veces bueno

martes, 29 de diciembre de 2009 2

"El ritual es siempre el mismo, y nunca cambiará: conoces a alguien que te gusta, flirteas discretamente al principio, burdamente al final, esperas el momento propicio, sufres durante unos días de incertidumbre, de desvalidez ante los acontecimientos que se desploman sobre ti como granizo, como aludes, como desprendimientos de piedras. Y una noche concreta abordas con lianas y sables y patas de palo y banderas negras y todo tu arsenal y triunfas y te das besotes y te vas a la cama y todo ha sido muy fácil.

Todo ha sido tan fácil que, vaya, algo habrá que hacer para complicarlo."



Cosas que hacen BUM
Kiko Amat

lunes, 28 de diciembre de 2009

Encantada de conocerte, Pánic

lunes, 28 de diciembre de 2009 0
"La obsesión es una fiebre. Una rabia loca, enfocada hacia un solo punto, que empieza a acelerar sin que nadie pueda detenerla. La obsesión es un deseo multiplicado, y ese deseo me ha llevado hasta aquí."

Cosas que hacen BUM.
Kiko Amat.


Encantada de conocerte, Pánic.

sábado, 12 de diciembre de 2009

sábado, 12 de diciembre de 2009 1

miércoles, 28 de octubre de 2009

Con lo que me provocas yo me conformo

miércoles, 28 de octubre de 2009 3
Déjame esta noche... soñar contigo,
déjame imaginarme en tus labios los míos,
déjame que me crea que te vuelvo loca,
déjame que yo sea quien te quite la ropa,
déjame que mis manos rocen las tuyas,
déjame que te tome por la cintura,
déjame que te te espere aunque no vuelvas,
déjame que te deje, tenerme pena.

Si algún día diera con la manera de hacerte mía,
siempre yo te amaría como si fuera siempre ese día,
qué bonito seria jugarse la vida, probar tu veneno,
que bonito seria arrojar al suelo la copa vacía.

Déjame presumir, de ti un poquito,
que mi piel sea el forro de tu vestido,
déjame que te coma solo con los ojos,
con lo que me provocas yo me conformo.

Si algún día diera con la manera de hacerte mía,
siempre yo te amaría como si fuera siempre ese día,
qué bonito seria jugarse la vida, probar tu veneno,
que bonito seria arrojar al suelo la copa vacía.

Déjame esta noche... soñar... soñar... contigo

http://open.spotify.com/track/5PyDjh950FnFbibipV2RoS

lunes, 26 de octubre de 2009

El alienígena

lunes, 26 de octubre de 2009 0

No supe que había sido criada por un alienígena hasta los 20 años. Dos decenios de ignorancia, casi un cuarto de siglo creyendo vivir en la más absoluta normalidad. Y aún así chirriaban las cosas. Aún así me preguntaba a mí misma por qué la normalidad no terminaba de cuadrarme. Ahora sé que no era yo la extraña, sino esa supuesta normalidad. Ella marchó antes. Yo pensé que era la abducida y, de nuevo, con el paso de los años la verdad salió a relucir.

La verdad está ahí fuera. Cuanta razón tenía Mulder. Yo tardé en encontrarla, pero llegó. Eso es lo bueno. ¿O no? Por fín volvimos al planeta, nos reencontramos con ella, a esta querida Tierra de la que tú nos habías arrastrado, de la que siempre me encontré a mitad de camino. Hubo años, no sé si decir “demasiados” (¿demasiados en relación con qué?) en los que estuve flotando a la deriva en el espacio. Ingrávida. Como una Luna (¿o un poco lunática?), sin saber muy bien dónde encontrarme. Atada por tu gravedad, pero mirándola a ella y sin querer dejarla.

Hoy puedo decir que me he salido de tu órbita, que quiero olvidar tus experimentos. Porque a eso pareces haberte dedicado toda esta vida, a jugar con nosotros. Con nuestros seres humanos. Nos sometes a tus miradas láser, a tus ultrasonidos, susurros que van de un oído a otro sin que el de al lado se percate. Nos pones frente a frente bajo influjo de pócimas galácticas. Nos lanzas al espacio aislados en trajes de neopreno plateado. Juegas a observar qué reacciones provocas y, al final, nos vuelves a acunar sobre camillas metálicas con sondas enchufadas directas al corazón que nos mantienen amarrados a tu vera.

Parece ser el órgano humano que más llama tu atención, que más curiosidad te despierta. Lo miras latir con tus ojos atentos y asombrados. Cada vez que se contrae para ti es como vivir un milagro. Nos abrazas con tal de sentirlo. A veces me pregunto qué le pasó al tuyo. Creo que alguna vez conseguimos escabullirnos y verlo, en tu horas de hibernación, bombear bajo tus escamas marcianas. Siempre me pareció tener un aspecto indescriptible, hoy he encontrado la palabra que lo describe: cauterizado.

Debiste quemarlo al cruzar el espacio. En alguno de tus viajes intergalácticos. O quizás, es un defecto de tu raza. Todos nacéis con el corazón quemado. Me inclino a pensar que es más cosa de los años. De esas escafandras que llevas. De esos metales extraños. Tanta capa, tanta medalla...la fricción sobre la piel no puede ser buena. Tus escamas raritas parecen sensibles. Eso sí. Y no las cuidas como deberías. Estoy convencida que es cosa de no saber. Por eso nos estudias a nosotros. Aprendizaje. Tus habilidades emocionales son como tú, de otro planeta. No funcionan al menos para nosotros los humanos. Y hoy, desde este bosque oscuro y sombrío donde me has dejado me doy cuenta de todo esto.

20 años y no han servido de nada. Soy, uno más en tu lista, otro experimento frustrado. Defectuoso. Inválido. Te distancias en el firmamento sin mirar si quiera hacia atrás y me abandonas en un olvido que siento que no merezco. Pero, claro, ya no soy digna de más atención. No respondo a tus cálculos. No hago que avances en tu teatro creador (y manipulador) de vida.

domingo, 25 de octubre de 2009

Ghostbuster

domingo, 25 de octubre de 2009 0
No me mires así desde el cuarto. No me aceches cuando duermo. No me observes en mis ratos de inconsciencia. No me susurres al oído. Vete. VETE. Lejos, desaparece.

Cierro los ojos y cuento hasta diez deseando únicamente y con todas mis fuerzas que al abrirlos te hayas ido. Pero sigues aquí. Todos vosotros. Con vuestras miradas constantes y vuestros murmullos.No conocéis otra cosa que el acoso. No tenéis otra patria que yo, pero yo ya no puedo con esto. No valen cuchillas, ni venenos. Ni siquiera matándome, habréis muerto. Fantasmas. Asquerosos seres de humo. Ineludibles.


“Nosotros no nos merecemos fantasmas”, pienso en tus palabras y quiero creer que son ciertas. Sin embargo, flaqueaste, tú mismo te desdijiste: a lo mejor en el fondo sí que lo creemos. ¿Cómo deshacernos de ellos entonces?

Desearía que en la guía viniese el número de un buen cazafantasmas...

miércoles, 21 de octubre de 2009

miércoles, 21 de octubre de 2009 0

De tan extrovertida me siento transparente.
De tan transparente creo haberme vuelto invisible.
Y de no verme estoy olvidando quién soy.
Necesito opacidad. Unas dosis de silencio.

martes, 20 de octubre de 2009

(De nuevo) Del amor y esas cosas raras

martes, 20 de octubre de 2009 0


-Tú eres demasiado bueno.
-Tú demasiado imbécil (yo demasiado tonta).
-Tú y yo no coincidimos en el tiempo (¿ni en el espacio?)

Nota mental: siempre va a haber algún desequilibrio. Siempre hay alguna traba. Algo falla. Pero, ¿sabes? Ya no me importa. A la mierda. A la mieeerda con uno de esos de mis gestos que le hacen tanta gracia a M. Estoy cansada de perseguir ilusiones. Y que nadie vea esto como una putada. Que nadie lo lea con resquemor, con melancolía o con lástima. ¿Y qué si a mi no me ilumina la sonrisa la luz de tus ojos? El amor es algo sobrevalorado. O quizás lo es el sexo. Ambas. No sé cuál de las dos lo es más. A fin de cuentas esa sonrisa es solo producto de un polvo bien echado y cuatro palabras mágicas. Un truco de circo. Tejemanejes de ilusionista.

Que sí, que eso de la carne y los sentimientos está de puta madre, pero no dura. Ni lo primero, ni lo último. Y si, aún con esas, a la larga es con lo que nos quedamos: con las sonrisas; pero que nadie se lleve a engaño, es sólo otro truco, esta vez de la memoria y el cine. El azúcar al final, siempre es añadido.

lunes, 19 de octubre de 2009

Pequeño desastre animal

lunes, 19 de octubre de 2009 0
Siempre le han gustado las espirales. Nunca pensó que fuese porque tenían tanto de ella. Hoy se mira en el espejo, se mira a los ojos y sólo ve en esas esferas marrones dos espirales profundas que se apropian de todo el brillo del color. Dos espirales infinitas e imparables. Constantes. Que avanzan imperturbables y eternas, como si hubiesen estado allí siempre, escondidas, enrollándose lentamente en tu cuello, bajando por tus articulaciones, por todo tu cuerpo. Son dos serpientes sin veneno. -¡Qué alivio!- habrás pensado -Pues no, de alivio nada-. Son boas constrictor. Lo sabe. Son animales pacientes que han sabido tomar su tiempo hasta llegar al punto de envoltura perfecto. Hasta tenerte inmovilizado sin apenas haberte hecho cosquillas. Ahora, cuándo ya estás donde te querían, darán su golpe maestro. Ejercerán toda su fuerza y se comprimirán asfixiando el espacio, asfixiándote a ti con ellas para luego devorarte, tan lentamente como llegaron, como han hecho cada uno de los movimientos previos. Y la digestión será igualmente lenta y pausada. ¿para qué apresurarse? Tienen toda (la)tu vida por delante.

Va a llegar el día en que ya, desde el otro lado, caigas en la cuenta de que estás muerta. Cuándo ya no puedas hacer nada te preguntarás cómo llegaron las cosas a tal punto, cómo perdiste todo...cómo te perdiste. Es difícil pensar que la muerte pueda llegar de una forma tan aséptica. ¿Quién se ha dejado la estufa encendida? La muerte dulce, la llaman. Te duermes, caes en un estado de letargo y no te enteras. Totalmente inconsciente. Muerta y renacida, un fantasma. Ahora vagas así, sin pena ni gloria. O con más de lo uno que de lo otro, preguntándote si habrías podido hacer algo para evitarlo o era tu destino fatal, el capricho de las parcas.

Después de horas de observación ya no hay nadie a ese lado del espejo y tú ya has expiado tu culpa. Tu espíritu se ha convencido de la incondicionalidad de todo esto. No se puede escapar a la muerte, muchacha. Ahora vagarás tranquila, si no llegaste a nada es porque no pudiste evitarlo. Dejas que la voz siga susurrando estas palabras. Siempre es más sencillo que echar a nadar contracorriente, escapar de la debacle. Salir de la espiral. Dejemos que el agujero negro nos atrape, vivamos como si ya nada importara.

No he buscado a nadie, llevo días buscándome yo
No quiero pensar en Madrid, ni en su reloj
Duermo por las tardes, por las noches reinvento su voz
En las sombras me veo al revés, en los libros me encuentro mejor
Ehh tú , estatua de sal, prepara tu salto mortal
Hoy no te puedo calmar, pequeño desastre animal

Pinto en los espejos, personajes de ciencia ficción
Escapan a su otra mitad sin pedirle permiso al creador
Y ensucio recuerdos cuando echo la vista hacia atrás
He mezclado en eñ mismo cajón mis historias, tus fotos y un plan

(...)

Vetusta Morla, Pequeño desastre animal.

jueves, 8 de octubre de 2009

A veces me gusta tomarme un tiempo para observar el mundo...

jueves, 8 de octubre de 2009 2



http://www.porliniers.com/

martes, 6 de octubre de 2009

La tentación de la inocencia

martes, 6 de octubre de 2009 3

"...Tenía la idea de que al poner nombre a los problemas, éstos se materializan y ya no es posible ignorarlos; en cambio, si se mantienen en el limbo de las palabras no dichas, pueden desaparecer solos, con el transcurso del tiempo..." (La casa de los espíritus - Isabel Allende)

"Cuando leo algún libro siempre me gusta quedarme con esos resquicios de frases, hechos o detalles que dentro de la ficción narrativa de la historia podemos rescatar y aplicarlos a la vida, creo que es el caso de esta frase. ¿cuántas veces no huimos de nuestros probelmas o nos resistimos a reconocerlos? Nos amparamos en la esperanza de que no sean reales o no tengan que serlo, si no das nombre a una cosa...¿existe? imagino que en esos momentos queremos creer que no, preferimos cuando algo nos supera o incomoda ignorarlo hasta el punto de que no exista, pero es una pena que el método no funcione más que en apariencia. Por mucho que busquemos escondrijos o creemos ilusiones los problemas sólo se solucionan haciéndoles frente e incluso, en casi todas las ocasiones, es mejor hacerlo, deshacerte realmente de ellos y abandonar la huida que casi siempre es costosa y agotadora. (...) A lo mejor no es tan descabellada esa idea sobre el infantilismo, ¿será proporcional el aumento de las responsabilidades al del deseo de evasión?¿somos seres tan cobardes?¿cuanto más "adultos" creemos hacernos somos aún más niños?"

Increíble que hace cinco años escribiera esto y hoy tenga tan clara la respuesta.
Me he rendido a la pu(t)ra tentación de la inocencia y hoy lo afirmo. Cuanto más adultos creemos hacernos somos aún más niños. Aún más cobardicas.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Sin aliento

lunes, 28 de septiembre de 2009 1
Perdida.
Se supo perdida.
Apenas había probado un poco de aquello y ya sabía, en su fuero interno, en lo más profundo y casi sin quererlo que pediría, rogaría, se rebajaría por conseguir más. Más y mejor. Más y en mayores cantidades. Más y con ansia. Aquello no dejaba cabida a la paciencia, al sosiego o al sentido común.Aquello exigía dejarse llevar, perder la razón y entregarse ciega y por completo al imperio de los sentidos.

Nada de pensar, calcular, calibrar. Quería fundirse, mezclarse...empaparse.
Esa era la palabra. Empaparse...no imaginaba una mejor descripción. Absorber por cada uno de sus cientos y minúsculos poros la esencia de todas las situaciones imaginables. Revolcarse en aquel fango, impregnarse, tatuarse a fuego. No quería dejar una miga. Necesitaba devorar, roer, llenarse las fauces. Desgarrar algo. A sí misma, quién sabe. Pero una especie de desesperación, traducida en temblores convulsos, le recorría el cuerpo. Estaba vendida, y se había entregado tan fácil, tan rápido. Tan barato.

No podía explicarlo. No había explicación, o de haberla no la hemos encontrado (aún). Quizás era el hecho de entregarse, de darlo todo, lo que le llamaba. Que alguien la venerase, la necesitase, la exprimiera. Ni si quiera exigía respeto -cosa que habría sido más cabal-, sólo necesidad. Sentirse necesitada y exigida. Sentirse básica y fundamental.

No le importaba convertirse en juguete, siempre y cuándo consiguiese ser el juguete más machacado. Ese que el niño acaba reemplazando sólo cuándo el nivel de uso ha terminado con él, lo ha ajado y vejado hasta las últimas consecuencias. No ansiaba ser sustituida, detestaba ese punto y obviaba al máximo esa idea, pero aún sin querer enfrentarlo era un principio clave: sólo el juguete que más se ha usado, que más ha sido quemado, ha sido también el más apreciado, el importante. Insustituible. Muerto por desgaste. Tan sólo desterrado cuándo se ha deshecho por sí mismo en fragmentos irrecuperables. Hasta que ya no ha dado más de sí.

Ella quería llegar a ser el juguete muerto. Ganarse el cielo. Vivir el intenso proceso de la excelencia y así acabar subiendo a los altares del Olimpo del recuerdo, de su recuerdo. El final tiene que llegar, siempre, pero como sea la estela que dejas depende del proceso. Cuánto más intensas las experiencias, más honda la marca. Ella estaba dispuesta a todo para dejar su huella. Para desgarrarle por dentro. Cambiarse por cicatrices. Se ofrecía a una empresa que sabía kamikaze. Y estaba asustada, aterrorizada, sin aliento.

Y tú, sólo tú eres el único culpable,
el cielo presagia una auténtica debacle.
Y ven, mi amor, ven, acompáñame al desastre,
y ten, mi amor, ten, éste es el premio que ganaste,
y crack, mi amor, crack, vas a dejar de quejarte,
y crees que puedes decidir irte o quedarte,
y plas, miss, plas, plas, a puta no te gana nadie.

domingo, 27 de septiembre de 2009

domingo, 27 de septiembre de 2009 1
"Muchos hombres creen que soy un concepto, o que quizás les complemento, o que voy a darles vida. Sólo soy una mujer jodida que busca su propia paz de espíritu, no me asignes la tuya"

Eternal Sunshine of the Spotless Mind

sábado, 26 de septiembre de 2009

Divagaciones sacadas de un cajón

sábado, 26 de septiembre de 2009 0

¿Cómo puede un sueño dejar este mal cuerpo? A lo mejor no es cosa del sueño, sino del mal cuerpo. Primero vino el mal cuerpo y necesitaba de los sueños para convertir en imágenes las sensaciones. Como cuando nos agobiamos de tal manera que sólo buscamos salir a la ventana y gritar: ¡ Qué os jodan! Mandar el mundo a la mierda. Quizás mi mal cuerpo también necesitaba mandar el mundo a la mierda.

Pero si ahora todo va bien, ¿de dónde sale el mal cuerpo? ¿De donde la preocupación? Creo que lo inventa la necesidad o la prudencia. Intenta salvarse de la catástrofe antes de que ocurra. Cuando uno sube, siente que vuela y todo son sonrisas, después inevitablemente viene la caída. Fin del show. Nos acercamos tanto al Sol que acabamos quemándonos. Mi mal cuerpo ha decidido adelantarse. Se cree más listo que nadie y dice - ¡Ja, a mí no me la pegas!- y antes de que un mínimo rayo de sol le toque ya está él mechero en mano. No puede evitarlo. Imagino que ninguno de nosotros puede. La felicidad al final es lo más doloroso. Y es tan breve. Porque...Es breve, ¿no? ¿O nosotros la hacemos breve?

Puede que la culpa acabe siendo nuestra y de esa manía de autoboicotearnos que acaba con todo. Al y al cabo, si no nos pegáramos la hostia no podríamos volver a levantarnos y vivir ese sensacional clímax del que sabe que todo acaba de terminar y de empezar y que ya lo que queda por delante, al menos por un tiempo (qué más da si corto o largo), será bueno. Aún falta para tener que pre-ocuparse. Aunque luego están esas hostias que vienen de fuera. Inesperadas e incontrolables. ¿No son esas experiencias las que nos hacen actuar como lo hacemos, estar expectantes de que la mala racha vuelva a sacudirnos?

jueves, 24 de septiembre de 2009

Escozor de frustraciones

jueves, 24 de septiembre de 2009 0
Un clavo saca a otro clavo, dicen. - pensó mientras rebuscaba una y otra vez dentro de la reducida caja. - ¿Por qué no encuentro entonces el que necesito?- Se le llevaban los demonios frenética por la histeria de la impaciencia. Sacaba clavos, a montones; los examinaba apurando unos últimos hipotéticos resquicios de paciencia, uno a uno; y los apiñaba de nuevo en los alrededores, sobre la encimera. Cuando se divisaba el fondo de la caja rascaba aún más, desesperada, y en su intento llegaba incluso a quebrarse alguna uña dejando entrever lágrimas perdidas de rabia y dolor.
Escozor de frustraciones.

Llegado un límite arrojó la caja contra la pared, con todas sus fuerzas, deshaciéndola en esquirlas de plástico. Mirando sus brazos fofos y poco ejercitados nadie la habría creído capaz de aquella fuerza. A menudo no conseguía ni cargar las bolsas de la compra. Blasfemó a grito vivo, dejándose la garganta en palabras de esas que su padre siempre decía no usa una señorita y arremetiendo contra los inútiles montículos de puntiagudos clavos con toda su impotencia. Tratando de hacerlos encajar por la fuerza se arañó inconscientemente manos y brazos. Los brillos rojizos brotaban levemente de las hinchadas marcas. Su respiración cada vez más acelerada, entrecortada, aspiraba todas las sensaciones.

Como un relámpago salió a por una nueva caja dejando sonar el portazo como el trueno que suena en la tormenta antes de que la próxima luz parta el cielo. En la ferretería estaban haciendo su agosto con ella.

¿Cuánto tardaría en darse cuenta de que lo que a ella le faltaba era un tornillo y no un clavo?

jueves, 10 de septiembre de 2009

Blue Monday

jueves, 10 de septiembre de 2009 0

sábado, 5 de septiembre de 2009

Oda a la normalidad

sábado, 5 de septiembre de 2009 1


A de aburrimiento, pero también de agradecida.
- Los días pasan como si no hubiese diferencia entre uno y otro.
Pensó mirando la luna que de ayer a hoy - o esa sensación tenía en su cabeza- había engordado hasta ponerse llena.
El fin de las vacaciones estaba cerca, no tendría mucho que contar al volver del pueblo y aunque toda aquella monotonía le asqueaba, secretamente no quería desprenderse de ella. Allí se quedó, mirando la luna sin mover un músculo hasta caer dormida.

jueves, 20 de agosto de 2009

jueves, 20 de agosto de 2009 0

"[Cura]. Para el desamor sólo caben cuidados paliativos, nada milagroso ni definitivo. El dolor por la pérdida de la amada se puede aminorar. Pero la humillación extrema de no ser ya más amado, lo que llaman los bardos "la herida", no tiene compensación posible. Se lleva como un estigma. Si el finado encuentra luego otra amante, tendrá siempre presente la brutal escabechina en que acabó su anterior pasión. Y aplicará la desconfianza o el cinismo a su nueva relación. Consecuencia: será casi imposible que disfrute otra vez de la embriaguez del amor.

Un primer consejo: céntrese en los remedios caseros y huya de los trascendentales. No tome ninguna decisión que ataña al trabajo, la salud o el patrimonio. Todo sencillito. Salga con amigos que estén dispuestos a fingir que muestran interés por sus cuitas amorosas o haga actividades físicas extenuantes. El caso es que no se quede solo con su dolor. Es mil veces más fuerte que usted. Esquívelo con pastillas, televisión o alcohol, lo que sea. No se le ocurra plantarle cara porque le linchará sin contemplaciones a la vista de todos y al final de esa pelea desigual le dejará balbuceando un discurso lloroso de mea culpa, que apestará a sus allegados y del que se mofarán sus enemigos.

El segundo consejo es el obvio en cualquier adicción: no consuma. La amada es ya un fantasma. Siempre estará su sombra en la alcoba, en el paseo, en cuantos lugares frecuentaron juntos, pero es sólo un espectro. No mantenga relación alguna con ella. Serán cientos las veces que busque un pretexto para llamarla, remitirle un email o mandarle un sms. Si lo hace, cavará su tumba, y le enterrarán vivo en ella. Piense que se fue para siempre. Ojo, no que se ha muerto, porque eso exacerbaría su pena. Necesita sentir que está viva para no olvidar que le despreció, y que el resquemor mate a la nostalgia.

No lea. La lectura es idealizante. Los poemas de amor están estrictamente prohibidos y, bajo pena capital, los auténticos. Tenga presente que fueron escritos por grandes despechados como usted, y que leerlos sería como beberse una copa de ginebra como terapia de grupo en una reunión de alcohólicos anónimos.

Y basta de consejos inútiles. El desamor se cura con dolor y reloj. Alíviese con drogas, a ser posible legales, deje correr el segundero, y suerte. Está usted más solo que la una, por más que sus íntimos le intenten consolar con lindezas de comedia de enredo. Y lo malo del amor es que, en el fondo, sólo amamos la imagen que tenemos de nosotros mismos."


[RAMÓN MUÑOZ. DESAMOR (Y 2)]

martes, 18 de agosto de 2009

0º...ni frío, ni calor

martes, 18 de agosto de 2009 2

“Es algo hermoso esto de la autosatisfacción, la falta de preocupaciones, estos días llevaderos, a ras de tierra, en los que no se atreven a gritar ni el dolor ni el placer, donde todo no hace sino susurrar y andar de puntillas. Ahora bien, conmigo se da el caso, por desgracia, de que yo no soporto con facilidad precisamente esta semisatisfacción, que al poco tiempo me resulta intolerablemente odiosa y repugnante, y tengo que refugiarme desesperado en otras temperaturas, a ser posible por la senda de los placeres y también por necesidad por el camino de los dolores. Cuando he estado una temporada sin placer y sin dolor y he respirado la tibia e insípida soportabilidad de los llamados días buenos, entonces se llena mi alma infantil de un sentimiento tan doloroso y de miseria que al dormecino dios de la semisatisfacción le tiraría a la cara satisfecha la mohosa lira de la gratitud, y más me gusta sentir dentro de mí arder un dolor verdadero y endemoniado que esta confortable temperatura de estufa. Entonces se inflama en mi interior un fiero afán de sensaciones, de impresiones fuertes, una rabia de esta vida degradada, superficial, esterilizada y sujeta a normas, un deseo frenético de hacer polvo alguna cosa, por ejemplo, unos grandes almacenes o una catedral, o a mí mismo; de cometer temerarias idioteces (...)”

El lobo estepario. Hermann Hesse

...

Touché.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Magia

miércoles, 12 de agosto de 2009 3
Magia.
Lo que tú y yo tenemos es magia,
Al menos, lo que yo tengo contigo.
Lo que parece increíble de aceptar es que esa magia sea unilateral. Por eso me niego a aceptar que sea irremediablemente mía e imposiblemente nuestra.
Aquel instante fue real. El momento de magia existió. O así lo creo. O así lo recuerdo. O así lo sé.
Hace poco Benedetti me contó que las personas somos islas, islas a la deriva que de vez en cuando, cuándo los vientos soplan favorables se chocan, se entrelazan, se enamoran. A fin de cuentas se crean puentes. Comparten realidades.
Yo sé que cuándo tú y yo nos miramos saltaron chispas, y como una mirada directa es algo que ni uno ni otro pueden desmentir, eso lo hace compartido. ¿Las sensaciones que se derivan de ella también? He ahí la gran duda. Y puede que la eterna. No sé si reuniré fuerzas suficientes para formularte esa pregunta algún día. Ni aunque logre embaucarte para entrar en mi cama o en mis sueños. Sería desvelarte demasiado.
Qué suerte que no sepas que te escribo.
Qué suerte que tan sólo eres dos ojos saltones en mi memoria
y tus párpados cayendo se me antojen guillotinas que dejan cicatrices ilusas y cuentos de princesas inconclusos.
Qué suerte que sé que volveré a verte.
No me preguntes por qué,
es lo que tiene la magia.
(que hoy se ha dejado caer en gotas desde el cielo)

Animales




jueves, 30 de julio de 2009

Family matters

jueves, 30 de julio de 2009 3
Salieron de la tienda llenos de bolsas. Apenas le daban las manos. Ella cacareaba como de costumbre una retahíla de banalidades sobre las nuevas adquisiciones, las viejas prendas sustituidas y el triunfo de unos precios tan bajos para los tiempos que corren. Me hizo pensar en un matrimonio de los cincuenta. O de cualquiera de esas décadas en las que un matrimonio era eso, un hombre con dinero en el bolsillo que contenta a la dócil y coqueta dama. Un golpe de talonario equivale una sonrisa.
Al llegar a casa esta idea aún bullía en mi cerebro. Les oía desde el cuarto. Ella contenta recolocando las prendas meticulosamente en un montón de bateas que asoman debajo de la cama. Él contento de rebote. Ajeno a las bolsas desperdigadas por el cuarto. Tan sólo obcecado en la sonrisa de ella, en que no se borre. Si abres cada uno de los armarios de aquella casa verás prendas, pero casi todas de las mismas dos personas. Me paré a pensarlo, una casa tan grande, había que llenarla y si no son las personas las que llenan el espacio, tendrán que ser las prendas. Me pregunté en aquel momento si él, a falta de saber arreglar sus agujeros emocionales, no los estaría taponando con monedas.

jueves, 23 de julio de 2009

jueves, 23 de julio de 2009 0
El problema de perder las ganas de exigir es que las ganas de dar se van, automáticamente y sin remedio, detrás.

miércoles, 22 de julio de 2009

miércoles, 22 de julio de 2009 0

¿Sabías que las hormigas levantan diez veces su propio peso?
Yo de mayor quiero ser una hormiga.
Quiero acabar con este vértigo.

lunes, 13 de julio de 2009

lunes, 13 de julio de 2009 2
Se conocieron casualmente. Coincidentemente, más bien. Coincidió que tanto él como ella estaban en aquel lugar a aquella hora sin tener mucho más que hacer que prestarse atención el uno al otro. Coincidió además que los dos eran contradictoriamente parlanchines, y tímidos, y para huir de la presión de los silencios hablaban sin parar. Se solapaban, se miraban un instante de reojo, tragaban saliva y dejaban el tiempo justo para que el siguiente arrancara de nuevo con una pregunta trivial o alguna anécdota que a nadie realmente importase, pero que viniera lo suficientemente a cuento para desbancar el afán de protagonismo del silencio entre dos desconocidos. Sin quererlo o sin reparar en ello compartieron media vida en palabras y cuándo se despidieron algo más raro aún que la ausencia de sonido impregnaba el ambiente.
En todo esto pensaba cuándo se topó con aquella pequeña fotografía en facebook. Era él, su amigo desconocido, y aún a sabiendas de que tenía todas las papeletas de acabar siendo uno de esos contactos olvidados con los que uno nunca habla, no pudo resistirse a solicitar su amistad. Sabía que el hecho de que su encuentro se repitiese era una situación que no podría enunciarse de otra forma que con un condicional de esos que describen situaciones imaginarias o muy poco probables, pero la idea de ver su cara entre aquellos 222 (ciber)amigos era todo un efecto placebo para algo que ansiaba y sabía casi imposible de conseguir.

miércoles, 8 de julio de 2009

miércoles, 8 de julio de 2009 1
Se está volviendo todo tan aburrido que cualquier pequeño asunto doloroso con un chico del otro edificio parece bueno. Después se da cuenta de que todos los dedos dejan huellas y entonces llora, y se pone a buscar a alguien que de verdad se lo merezca, y después de mirarse desnuda y después de recordar todos los nombres de hombre que conoce se pregunta:

¿Hay vida en Marte?


Héroes, Ray Loriga.

sábado, 4 de julio de 2009

Wings of desire

sábado, 4 de julio de 2009 0


El tiempo lo cura todo, ¿pero qué pasa si es el tiempo la enfermedad?

(...)

El miedo me pone enferma, porque siempre hay una parte de mí que tiene miedo y la otra que no piensa en ello. ¿Cómo debo vivir? Quizá esa no sea la cuestión. ¿Cómo debo pensar?Sé tan poco. Quizá porque siempre siento sólo curiosidad. A veces me imagino erróneamente, porque yo pienso así, como si estuviera hablándole a otra persona.En el interior de los ojos cerrados vuelvo a cerrar los ojos y así cobran vida hasta las piedras.

jueves, 2 de julio de 2009

jueves, 2 de julio de 2009 0
Nadie entendía por qué seguía entablando amistad con él. Ella había dudado mucho, en un principio pensó que era inercia. Ahora no, lo veía claro. Era una cuestión de realidad. Necesitaba ser consciente de que todas las ideas a las que había renunciado habían muerto por una razón fundada. Era una forma de mantener vivo el recuerdo, de no olvidar.

Masoquismo emocional.

Muy probablemente. Pero sobrevivir al realismo no era fácil. La enfermedad avanzaba rápido. Se extendía por su organismo devorando cualquier célula o músculo sano. Sin aquella terapia de choque quién sabe hasta cuándo habría podido aguantar. Es cierto que se estaba desgastando, que las ojeras y las noches de insomnio ya no se las quitaba nadie, pero había que prepararse para lo peor: la esperanza. Los médicos no le daban importancia pero ella presentía que sería fatal. Si volvía sería el peor síntoma de todos. No sabían si su corazón resistiría a otra crisis. Las válvulas estaban tocadas desde el último infarto de miocardio sentimental. Podía verse en las radiografías.



Apartó las finas hojas de la luz y suspiró. La ilusión y la confianza también habían mermado, pero lo que más le dolía era el optimismo. Apenas podía apreciarse “-ismo”. Estaba casi consumido. Sí, aquella sería agresiva, pero era sin duda la mejor terapia para el desencanto se repitió bajito, para que nadie la oyera pero a ella le quedara claro.

En ocasiones veo anos



"UN SUPUESTO “ERROR” en el diseño del cartel de los Veranos de la Villa ha provocado un pequeño revuelo en el consistorio madrileño y el alcalde Ruiz Gallardón ha amonestado severamente a los responsables."


[http://www.elgarrofer.com/2009/06/el-ayuntamiento-de-madrid-retira-su-campana-veraniega-por-un-“error”-de-diseno.html]

(Gracias Lore por habernos alegrado la mañana así en facebook xD)

miércoles, 1 de julio de 2009

¿Rayar o rallar?

miércoles, 1 de julio de 2009 0


Rayar/Rallar

¿Un neologismo, nuevas acepciones, jerga sin futuro? ¿Qué queremos decir cuando decimos que algo es muy rallante o rayante? No me rayes… ¡oh, no! ¡Estoy rallado! Intentemos encontrar un poco de luz, ya que los ilustres Académicos de la Lengua parecen anclados en sus recuerdos de niñez (y quizás el problema es que ya son muy mayores).

Pero como por alguna parte hay que comenzar, consultemos a la Real Academia. Si consideramos el término de manera puramente gráfica, las dudas se suceden. Analizo mi interior y no sé qué opción tomar: ¿Rallar como "Desmenuzar algo restregándolo con el rallador" o cuando me ray/llo, me siento más tipo rayar como "Estropear o deteriorar una superficie lisa o pulida con rayas o incisiones"?

[http://www.alt64.org/articulo/rayar.htm]

lunes, 29 de junio de 2009

lunes, 29 de junio de 2009 0
Estar sola en casa mola. Aunque haya que encender la tele para no sentir el silencio. Aunque mantenga la luz del cuarto encendida hasta el último minuto para no sentir la oscuridad. Aunque me pare a cada ruidito o eche la cadena a la puerta. Incluso teniendo que limpiar porque a los tres días comprendes lo inviable de tu tradicional estilo de vida y piensas: dios mío, tengo que convertirme en una chica de provecho…Aunque todo lo que comas sean galletas, cereales, pastas y arroces intercaladas con las últimas sobras de comida elaborada que dejó tu familia de despedida y te veas obligada a comerlas en soledad.

Estar sola en casa mola. Porque he podido ducharme con la puerta abierta y poner la música a toda castaña Porque, mejor aún, he podido bailarla semidesnuda por toda la casa, fue casi como ser una ménade. Porque llevo todo el día siguiendo mi horario natural y nadie ha dicho ni mu: he comido tarde, me he duchado tarde, he salido tarde y aquí estoy tecleando tarde aún a sabiendas de que mañana madrugo. Y lo mejor de todo, ¡en braguitas! Sí, tengo cierta nostalgia de esos días de playa en los que el bañadorcito no es más que una braguilla y te dejan andar así todo el día por la casa, a lo sumo, con una camiseta como añadido.

Mola sentir por unos días que tienes tu propio territorio. Aunque vaya camino de convertirme en una pequeña Bridget Jones.



Mola estar sola en casa.

Infinita ingenuidad, ilusión centesimal



(...)Infinita ingenuidad, ilusión centesimal,
me creía tan capaz con mi capsula de albal,
mi torpeza fue total, de tan grande es demencial,
no detecto una señal, nunca encontraré el lugar
donde al fin me entienda(...)

sábado, 27 de junio de 2009

Revelaciones online

sábado, 27 de junio de 2009 1
(...)

Todos sabemos que eso no va a pasar.
Lo bueno es que estas cosas ya no me crean ansiedad.
Bueno, lo bueno y lo decepcionante.

(...)

Wild at heart

"This is a snakeskin jacket! And for me it's a symbol of my individuality, and my belief... in personal freedom."

El bautismo de Jacko


"Caminaba a media tarde por Midtown Manhattan y el nombre de Michael Jackson llegó varias veces a mis oídos. Al rato, un amigo me dijo que acababa de escuchar en las calles del Soho que Jackson había muerto. Pero, ¿quién podía creérselo? Hacía tantos años que la presencia pública del cantante se había deslizado hacia una patológica excentricidad que morirse era, en su caso, una fatalidad que le puede ocurrir a cualquier individuo corriente.(...)

(...)Ayer Harlem le perdonó su wonderland, su nariz operada, su ridículo pelo alisado, la falta de empatía que tenía con el público que le había alzado. Le perdonó sus bobadas de rico desequilibrado, caprichoso, tan alejado de su origen humilde, tan distinto de esa otra estrella memorable que es Stevie Wonder. Ayer el Apollo, que tiene algo más de templo que de teatro, celebró un bautizo más que un entierro. Bautizaban a Jacko, ese chico tanto tiempo perdido en el universo de las celebridades desequilibradas.

Jacko, que, irónicamente, rima con Wacko, el insulto más apropiado para él y el más ofensivo: loco de atar."


Elvira Lindo

http://www.elpais.com/articulo/cultura/bautismo/Jacko/elpepucul/20090627elpepicul_2/Tes

jueves, 25 de junio de 2009

El Dr ? y Mrs L

jueves, 25 de junio de 2009 0

- Llevas mucho sin venir por aquí, ¿no?
- Sí, es cierto.

El “ouch” mejor se lo guardó para sí misma. Cada vez que salía de aquella consulta deseaba olvidar con todas sus fuerzas al licenciado en medicina – hace falta mucho más para ser calificado de “médico”, o al menos esa es una de sus aseveraciones de domingo – que le había atendido y cada vez que tenía que volver se acordaba demasiado tarde de las razones por las que desearía recordar más a menudo lo poco que le aguantaba. La primera vez que fue recuerda que se debió a sus graciosos apellidos (se abstiene de pensarlos en voz alta porque el espíritu último de este post no es boicotear al pobre hombre, se trata de un desahogo personal); eran peculiares y graciosos al mismo tiempo. Bueno y también influyó que quedaba relativamente cerca de casa, claro.

No obstante, nada de la simpatía que el n(h)ombre desprendía escrito en el listín médico de Asisa le llegó en el momento de encontrarse cara a cara. No sonreía, no le miraba directamente, mantenía las distancias muy largas – no sólo las físicas, que de acortar esas no era precisamente ella muy fan…-, sus preguntas eran directas y cuasi impersonales…Esta vez era la garganta, otras había sido el oído y alguna vez la nariz pero sus exploraciones y preguntas eran siempre tan escuetas que ella se sentía ignorada. Vaaaale, puede que sea ella también una paciente un poco peculiar, un tanto pseudo-hipocondríaca, pero aún con todo, los médicos son como las madres, tienen que aceptarte como eres y aquel definitivamente no sabía cómo hacerlo.

Los médicos son (no “un”) El repuesto para cuándo el saber de una madre no llega tan lejos como su cariño o preocupación. La sopita casera, los mimos y la constante atención ayudan (y se echan de menos), pero definitivamente no son el tratamiento. Para eso se necesita al médico, sus 8 años de carrera a sus espaldas y la experiencia que esa calva brillante y sudada por los calores de junio deja adivinar. Pero no, mi médico no sabe lo que es la empatía. A lo mejor no debiera ser tan dura, porque no es culpa suya haber nacido sin ella o quizás fueron precisamente los 300 pacientes anteriores que aceleraron su alopecia quienes se llevaron enredada en su coleta no sólo su pelo, sino también su vocación.

Sea como fuere, ella no le aguantaba y no lo aguantaba. No descarta que el malestar le ponga especialmente quejica o quizás no poder verborrear hasta por los codos como le encanta le desquicia, pero salir de allí con una firma y la sensación de ser un petate gris con amígdalas gordas que debe empastillarse cuatro días no le consolaba. Puede que el médico ideal fuese otra más de sus utopías, de esas que acaba encontrando muertas, pero como siempre no podía perder la esperanza: Tengo que olvidarme de este y seguir buscando. El problema es que empezaba a quedarse sin médicos que tachar en la lista…

Si hace falta, acabaré en Coslada.

miércoles, 24 de junio de 2009

El poder de la imaginación

miércoles, 24 de junio de 2009 0
Cuando se aburre y se cansa de mirar la pantalla del ordenador, cuando facebook se convierte en un sinsentido aburrido (fíjate tú cuántas horas puede llevar ahí sentada), piensa. Sí, así de triste. Antes pensar solía venir antes que cualquier otra actividad, ahora es un último recurso que la mayoría de las veces sólo incomoda. Es lo que tiene el paso de los años. Retomando el hilo de la cuestión, de cualquier forma, ahí la tenemos, sentada y aburrida dejando divagar la mente. Lo más socorrido en estas ocasiones sería repasar lo que se ha hecho durante el día, pensar en qué se ha comido, qué se puede hacer en el minuto siguiente para dejar de usar el cerebro…ella, no obstante, se decanta por revivir.


Recordar es la función de su cerebro que más aprecia. No, obviamente, el recuerdo de datos e información concreta, sino como buena nostálgica, el recuerdo de acontecimientos pasados o recientes que han significado algo o nada en especial pero que son dignos de algún tipo de admiración hedonista. Eso y la capacidad imaginativa que afortunadamente siempre ha tenido y disfrutado. Sin embargo repasando acontecimientos recientes, hoy ha caído en algo curioso y al final decepcionante. La memoria engaña, construye. Sus dos capacidades cerebrales favoritas se fusionan demasiado a menudo, de manera casi inevitable, y cuando lo hacen le dejan a uno un regusto totalmente amargo. Son sabores que no casan, que no se llevan bien. Nunca se le ocurriría poner ositos de gominola en el gazpacho. Puag. Sí, puag, porque se ha dado cuenta de que fue un momento genial, especial, pero la realidad no lo fue tanto como ella lo recuerda y no puede evitar que eso, en sí, sea un desprestigio. Es vivir un artificio, un engaño. Parece una tontería pero duele: los recuerdos bonitos, como las películas, son toda una mentira.

Despreciaba a esos ancianos que, borradas ya las huellas visibles de lo que fueron, se dedicaban a la agotadora tarea de reinventarse. Despreciaba profundamente las mentiras y la memoria eufórica. No se sentía capaz de seguir ese camino. Si a caso al contrario, cuando hablaba de sí misma, cosa que no sucedía a menudo, Molly se recordaba siempre con deliberada malicia. Era la forma que tenía de negar una derrota que no consideraba especialmente espectacular ni apasionante, una derrota que la aburría soberanamente, una derrota que no era a la postre, tan distinta de la de cualquiera. “Primero se vive y después se muere – pensaba Molly-. Y eso es todo.”

Ray Loriga. El hombre que inventó Manhattan.

Oda a la espontaneidad.

Eran las cinco de la mañana cuándo llegó a casa. Martes. Sí, las cinco de la mañana de un martes. Tuvo que contener la risa tonta que se le escapaba de los labios como una niña juguetona por esa mezcla extraña del furor producido por los últimos vestigios de unas cuantas cervezas y alguna que otra copa – por no quitar mérito a aquel desagradable chupito, puag- y el hecho de saber que si no hubiera…

Si no hubiera decidido estrenar las estúpidas sandalias nuevas aquella tarde…
… no habría criado las dolorosas rozaduras que le hicieron proponer unas cañas después de la reunión…
… si en lugar de estar sentada a las 21.25 en aquella terraza de Alonso Martínez hubiese estado en casa…
…no las tenías todas consigo de haber contestado al teléfono…
…o, al menos, haber respondido aquella llamada…
… no habría decidido tampoco acudir de improviso a aquel concierto que, a fin de cuentas, era caro y le pillaba lejos…
… si no se hubiese decidido a gastar esos 10€ que –desgraciadamente- no le sobraban en la entrada…
… no se habría (re)encontrado con ese par de locas que compartían su espíritu de groupie…
… sin ese espíritu detrás, habría habido muchas menos fotos divertidas…
… y, joder, la noche no habría tenido tanta vida…
… pensar que por unas sandalias y las ganas de no quedarse esperando a algo que no llega, aquel taxista no habría criado una nueva anécdota de saludos al rey y multas evadidas…
…¿habría tenido que ver también con aquello la pobre faena del motorista que acabó pagando por todos?...
…si no hubiese tomado tantas decisiones repentinas, ¡no habría conocido al taxista chino de Madrid!...
...y demasiadas cosquillas se habrían perdido en el camino...

Eran demasiadas las cosas geniales que aquel momento de espontaneidad o de arrojo había provocado. Se miró la sonrisa en el espejo de la entrada, que era lo único que brillaba en una cara churretosa y de rimel y ralla desdibujados. A las 10 tocaba ponerse a trabajar pero…Había merecido la pena, se dijo. Es cierto que ella había esperado una noche diferente, pero a veces esperar es sólo tirar el tiempo. Cuándo las cosas no salen como lo planeaste, también pueden tener su punto.

lunes, 22 de junio de 2009

I´d rather be lucky than good

lunes, 22 de junio de 2009 1
The man who said "I'd rather be lucky than good" saw deeply into life. People are afraid to face how great a part of life is dependent on luck. It's scary to think so much is out of one's control. There are moments in a match when the ball hits the top of the net and for a split second it can either go forward or fall back. With a little luck it goes forward and you win. Or maybe it doesn't and you lose.






domingo, 21 de junio de 2009

Dolce far niente

domingo, 21 de junio de 2009 0
Detener el tiempo es imposible, lo sabía; pero para ella estaba totalmente pausado. Hacía calor, ese calor veraniego que te quita las ganas de hacer nada, era domingo, la hora del aperitivo y el sol dando guerra en lo más alto del cielo. Era, en definitiva, el mejor momento para abandonarse al ensueño, a la inconsciencia. La mirada perdida en el infinito y el resto de sentidos más atentos. Incluso sin poder concentrarse en el arrullo del mar, el silbido del viento o los cuchicheos de los turistas en la playa, se estaba a gusto tirado en el sofá de casa sintiendo la suavidad de la tela en contacto con la piel desnuda, respirando el olor del ambientador y escuchando los diversos ruidos de la ciudad que venían de visita por las ventanas para bailar con la cadencia monótona de las aspas del ventilador. Podría pasar así horas y no sentirse culpable, no hoy. No era aburrimiento lo que le consumía el cuerpo, era pura pereza. Un sentimiento ambiguo, ganas de ser pero no de estar. Lo que pasara más allá de su nariz, de aquellas cuatro paredes hoy no le preocupaba. De hecho tenía planes, de los buenos además, para ese día y había decidido posponerlos. Echó en falta sólo dos cosas: tenía que haberse acordado de darle al “repeat” del reproductor para no tener que levantarse ahora a reponer la música, aquello rompería la magia; y no tener a alguien al lado con el que disfrutar de aquel no hacer nada. Vaguear entre besos y caricias siempre lo hacía más dulce.

miércoles, 17 de junio de 2009

miércoles, 17 de junio de 2009 0
Unos días, bueno, mejor dicho, unos momentos, pienso en ello con emoción.
Otros pienso que fue una chorrada.
Otros que fue pura inhercia.
Otros que hay química.
Otros que sólo es aburrimiento.
Otros q "es".
Otros q ni si quiera "es".
Otros...ni lo pienso
y mientras tanto no queda otra que esperar una respuesta ajena, una solución que venga de fuera y anule de un golpe súbito mi indecisión. Las ecuaciones, no obstante, no suelen resolverse solas y el aburrimiento me hace pasar página.

¿Cuántas ideas se habrán perdido en mi cabeza por darle tantas vueltas?

domingo, 14 de junio de 2009

domingo, 14 de junio de 2009 0


...que difícil es guardar
la distancia adecuada...

miércoles, 10 de junio de 2009

miércoles, 10 de junio de 2009 0
Una cierta indiferencia viene como anillo al dedo,
convierte la impaciencia en algo que se acerca mucho más al fuego
la distancia necesaria para disfrazar tu miedo.

Deformación,
delirio de autodestrucción.
Demolición,
decido agotar la ficción.
Repetición,
remuevo mi desilusión.
Resolución,
renuncio a cambiar de opinión.


[Fangoria, Cabezas Disecadas]

jueves, 4 de junio de 2009

Hoy es un día cáscara

jueves, 4 de junio de 2009 0
ODIO los días cáscara.



Día cáscara: Dícese de aquellos días en los que no te reconoces más allá de tu piel. Una dimensión física con forma pero sin contenido, eso eres. Días en los que no sabes quién eres y - lo peor de todo- no tienes la sensación de que sea algo pasajero. Sólo eres capaz de pensar: ¿Cuándo llegará la siguiente persona que me haga creer que hay algo aquí dentro? ["noc, noc" en tu cráneo].




ODIO los días cáscara.

ODIO esta inseguridad contagiosa.

domingo, 31 de mayo de 2009

domingo, 31 de mayo de 2009 0
El día que decidía dejar el chocolate encontró una chocolatina en su bolsillo. Maldita bipolaridad – pensó. Le perseguía a todas partes. Igual que el chocolate, cuántas veces se había repetido en su cabeza “este será el último segundo que le dedique” y acto seguido el naranja del Messenger (re)abría la herida de la esperanza. “La esperanza es lo último que se pierde”, empezaba a odiar compulsivamente esa frase y a quién decidiera en su momento enunciarla. Ya se había cansado de las esperanzas y de las expectativas, de vivir a la espera de una luz verde para desarrollar ese proyecto futuro que sabía podían haber sido. Demasiados proyectos futuros deshechos en el aire, fue su siguiente pensamiento. Y de los labios de Brian Molko salió la respuesta necesaria: ..a change, I need a change of skin…Sí, necesitaba un cambio y ahora lo que parpadeaba era su intuición. Algo era necesario que ocurriera, una alteración en su universo personal. ¿Cómo podría provocarlo? Fue su último pensamiento antes de agarrar el picaporte, abrir la puerta y poner el primer pie sobre la acera.

Mis viejos sueños han caducado como una botella de leche
los nuevos se han perdido sin que nadie los aproveche
los chicos de las sombras afilan sus cuchillos
y yo voy a dar una vuelta por las calles torcidas del centro
solo quiero un par de pequeñas puñaladas
que me recuerden que aún estoy viva


Al fin sola, al fin loca. Christina Rosenvinge

lunes, 25 de mayo de 2009

lunes, 25 de mayo de 2009 0

Soy una fanática de los pequeños detalles. Un edredón mullidito o percibir por un instante el paso de una pareja acompasada en el metro son suficientes para sacarme una sonrisa. La música callejera escuchada de lejos, como si viniera de ninguna parte, hacen de la vida la ilusión de una película. Me gusta jugar a creer que todas esas cosas han sido organizadas para mí por alguien. Pensar que, de haber Dios, es un dios-director que observa y filma la ficción de mi existencia para completar con ella un nuevo volumen en su colección. Cintas que se dedica a (re)ver los domingos cuando el aburrimiento y el tedio del descanso le dejan sin ideas con las que entretenerse.Sí, pará mí, Dios es un voyeur.

jueves, 21 de mayo de 2009

Me perdí en un cruce de palabras

jueves, 21 de mayo de 2009 0


"Fue una casualidad, yo no lo estaba buscando. No lo planeé. Fue la tormenta perfecta. Ella dijo una cosa, yo dije otra…cuándo me di cuenta yo quería pasar el resto de mi vida en mitad de aquella conversación. (...) Este es un mundo enorme y malo lleno de vueltas y recovecos y basta con parpadear para que desaparezca el momento, el momento que pudo cambiarlo todo."

Gazpachito rico

Uno de los primeros síntomas del verano.
¿Estar encerrado en pleno período de exámenes? Eso ya no importa después de un trago del fresquito elixir naranja. Y este no está almodovarianamente envenenado con somníferos, pero hace soñar igual.

Siente la imaginación volar, despegarse de su culo sentado en aquella sala de estar. Vuela alto y alto como una cometa con el mejor de los vientos. Se torna gaviota y aterriza en una playa, con su bikini y el solecito, y el olor a sal, y las palas, y la cremita y la arena. Y sí, hay medusas piconas, pero también amigos; y relax y nada de masas copando el brillo de los granitos de arena que siente acariciar las plantas de sus pies cuándo anda. Porque es de nuevo ella, pero al otro lado del calcetín (como metaforiza el autor en el último libro que está leyendo) y a este lado todo brilla más fuerte. Mrs Brightside que dirían ciertos asesinos. Qué bonito es sentirse niña atrapada en la playa del mar de un vasito de gazpacho.




Y sí, ahora no puedo evitar publicar este vídeo. Porque a parte de que me tiene enamorada pega, que coño. Yo también me he puesto las gafas de buceo en el salón de casa.

lunes, 18 de mayo de 2009

Niños, nunca paséis cinco días en pijama sin salir de casa

lunes, 18 de mayo de 2009 0
- Leti: ¿Te puedes creer que precuela no viene en la RAE?
- Marta: Po si.
- Jose: Es que la RAE está llena de machistas.
- Leti: Jose, precuelO tampoco sale.

...

"La muerte solamente una palabra"

...por suerte aún nos quedan muchas más en las que recordarle.


Pasatiempo, de Mario Benedetti

Cuando éramos niños
los viejos tenían como treinta
un charco era un océano ... Leer más
la muerte lisa y llana
no existía.

Luego cuando muchachos
los viejos eran gente de cuarenta
un estanque un océano
la muerte solamente
una palabra.

Ya cuando nos casamos
los ancianos estaban en cincuenta
un lago era un océano
la muerte era la muerte
de los otros.

Ahora veteranos
ya le dimos alcance a la verdad
el océano es por fin el océano
pero la muerte empieza a ser
la nuestra.




http://www.elmundo.es/especiales/2009/05/cultura/benedetti/album/index.html
http://www.elpais.com/articulo/cultura/Adios/poeta/compromiso/elpepucul/20090517elpepucul_6/Tes

sábado, 16 de mayo de 2009

Momentos de lucidez

sábado, 16 de mayo de 2009 0
En ocasiones vivo dentro de una película. Son instantes la mayoría de las veces, pero parecen auténticas escenas pensadas de la forma más inteligente. Como si alguien hubiese medido no sólo cada palabra dicha, sino también el escenario, el entorno, todo lo que rodea a ese diálogo o a ese momento de acción fuese a tiro hecho.

Estábamos mirando el río. Obnubiladas. Sintiendo la brisa fresca de mayo en nuestras caras. Perdidas cada una en sus propias obsesiones pero compartiendo una misma nostalgia. Sabiendo sin saber.

Y aquella frase lo dijo todo:

“No sé, había que volver para ver esto una vez más y decirte a ti mismo que no, que esto ya no te pertenece.”

No hubo mirada cómplice, pero ambas supimos de lo que verdaderamente se estaba hablando. Definitivamente imaginé un “The End” pintado sobre aquel puente en aquel río y una cámara alejándose de nosotras con un lento zoom out que deja al espectador en una sala oscura con el convencimiento de una historia resuelta.


****************

Ayer cogía en Moncloa el metro. Corríamos por no perderlo. Nos detuvimos en el andén, en paralelo, y la gente salía a borbotones del nuevo tren recién llegado de la línea 6. Nos miramos, nos vimos las ganas de subir corriendo e imaginamos el reloj descontando a toda prisa. Las puertas a punto de cerrarse.

¿Nos subimos en este? ¿Será esta la dirección? ¿Confiamos en que sí?

Me decidí un segundo a buscar el panel con el itinerario y, efectivamente, aquel no era el tren que debíamos tomar. Suspiramos, relajamos la tensión momentánea y nos dirigimos a la escalera mecánica. Enviado el sms con aquel “en un minuto llegamos” las palabras vinieron a mi mente primero y a mi boca después.

Ya sentadas en aquel banco metálico no podía callarme la lapidaria y metafórica conclusión:

“Teníamos tantas ganas de que fuera ese que casi nos montamos en el tren equivocado.”

sábado, 2 de mayo de 2009

Carpetovetóico, el regreso

sábado, 2 de mayo de 2009 0

http://www.elmundo.es/elmundo/2009/05/02/gentes/1241246660.html


Ésta vez sólo pienso dedicarles una palabra o, bueno, tres.

PUAG

PUAG

(RE)PUAG

jueves, 30 de abril de 2009

http://lecool.com/

jueves, 30 de abril de 2009 0

"Deslizarte por una puerta sin tocarla antes de que se cierre. Meterte en una cama con sábanas nuevas después de ducharte. Quitarte los zapatos cuando llegas a casa. Ver a alguien sonreír mientras duerme. Estornudar cuando llevas treinta segundos intentándolo. Estar pensando en alguien y encontrártelo por la calle o que te llame. Tumbarte en posición fetal. Verter la cantidad exacta de leche en los cereales. Encontrar una antigua carta de amor. Terminar una sopa de letras (o un sudoku). Escuchar una canción y que te ponga la piel de gallina sin saber por qué. Ir a bailar al Inem para animar a la gente. Terminar un libro que te haya cambiado la vida.

Incluso en tiempos revueltos, hay miles de pequeñas cosas que pueden hacer sentirte mejor. Incluso esbozar una sonrisa. No dejes de vivirlas dicen...

René &Sebas.



Y explica a tus amigos cuál es tu pequeño placer favorito mandándoles le cool."

[Aquí os dejo otra genial intro de la revista electrónica LeCool. Mi pequeño placer favorito es encontrar estas pequeñas joyas en mi bandeja de entrada cada semana :D]

martes, 28 de abril de 2009

Don´t see the sense in wasting time

martes, 28 de abril de 2009 0


"You and me are the world", she said
Nothing else is real
The two of us is all there is
The rest is just a dream

Always meant to be, I can feel it
Like a destiny thing written in the stars
Inescapable fate, yeah, it's out of my hands
Falling into your arms

And I don't want to get innocent
But I would love you to take my time
"We're on the edge of a beautiful thing", she said
Come on, let's stay here for awhile

Ooh girl, he is the one for sure
Ooh girl, he is the perfect boy

"Yeah, me and you are a world", he said
But not the only one I need
The two of us is never all there is
That doesn't happen for real


If it was meant to be us, it was meant to be now
Don't see the sense in wasting time

If you're so sure about this
(Long kismet hearty thing)
You know tonight you're mine

And I don't want to get obvious
But I have to be gone by three
"We're on the edge of a beautiful thing", he said
So come on, jump with me

Ooh girl, he's not the one for sure
Ooh girl, he's not so wonderful
Ooh girl, he's not the one for sure
Ooh girl, he's not the perfect boy at all

"You and me are the world", she said
Nothing else is real
The two of us is all there is
The rest is just a dream

And her heart may be broken a hundred times
But the hurt will never destroy her hope,
the happy ever after girl
One day finds the perfect boy

lunes, 27 de abril de 2009

Sleeping with Ghosts

lunes, 27 de abril de 2009 1

"¿Por qué stop? Por miedo de empezar las fabricaciones, son tan fáciles. Sacás una idea de ahí, un sentimiento del otro estante, los atás con ayuda de palabras (...) y resulta que te quiero.

(...)

Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. (...) Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto."


Rayuela.
Julio Cortázar.




[Hoy se ha acabado esa partida de Rayuela. Ha sido como las grandes cosas de la vida, sin darme cuenta. The End ¿ya?]

jueves, 23 de abril de 2009

jueves, 23 de abril de 2009 0
Me encanta la sensación del pequeño pueblo grande. Poder mirar sin ser visto. Reconocer caras, personajes, historias cercanas. Que de entre los múltiples y abarrotados detalles que circulan por las calles de la ciudad sólo yo me percate de una(mi)parte de ellos y no necesariamente el resto del mundo se de cuenta, los comparta.

La complicidad se multiplica. La intimidad secreta con ese ente que de pronto parece estar más vivo que nunca se dispara.
Pongamos que hablo de Madrid.



:)

martes, 21 de abril de 2009

martes, 21 de abril de 2009 1

“En Murcia somos adictos a la fotosíntesis”

Se asomó a la esquina de Gran Vía casi rozando con Pza de España y lo primero que sus ojos divisaron fue aquello. Por encima de todo la gran tela blanca que cubría el edificio vecino de la Fnac.
La carcajada cortó el aire. Risa delirante, nerviosa y pizpireta.
Alineamiento estelar de los astros. Guiño del destino.
No hacía mucho había hecho casi exactamente aquella afirmación sobre sí misma: “Soy adicta al sol, soy fotosintética.”
(Luego a luego)Iba a resultar que en el fondo no estaba tan desconectada de su tierra como siempre había pensado.
Sintió una confortante punzada de nostalgia (¿morriña?).

A veces la publicidad puede llegar a ser, sencillamente, magnífica.

lunes, 20 de abril de 2009

lunes, 20 de abril de 2009 0


Si el conocimiento fuese una ETS sería adicta al sexo.
Hoy hemos estado teorizando en ratos de aburrimiento.
Auténticos folladores de mentes.
Absorber todo el conocimiento acumulado en tus neuronas de un beso.
Impulsos eléctricos.
Así sería muy fácil darse a la erudición, incluso yo querría ser empollona.
Estudiar, estudiar(te), estudiar(nos)
¿Alguien podría negarse a aprender esa lección?
Leer, leer(te), leer(nos)
No me habría importado ser puta con esas consecuencias.
Bueno, o sí, me desdigo, es una cuestión de calidad más que de cantidad, conocer por conocer no arregla nada, sólo llena espacio, agota, satura,enajena.
Querría seleccionar mi aprendizaje, ordenarlo, jerarquizarlo…
…y, sobre todo, no perderlo.
Ni un ápice. Que fuese fijo, inalienable.
Exprimiría a mis amantes, hasta dejaros secos, atontados, banales.
Pragmatismo medular.
De Da Vinci a Darek es una cuestión de tiempo
y cuándo no seas más que carne una patada y a lo(a)s perro(a)s.

sábado, 18 de abril de 2009

Carpetovetónico

sábado, 18 de abril de 2009 1
Y la música casposilla de una España de los 60 que creíamos (¿)superada(?) resuena en mis oídos como la perfecta banda sonora a este peculiar (¿)reportaje(?).

http://www.elmundo.es/elmundo/2009/04/18/gentes/1240027495.html

Que los hombres se encarguen de los asuntos de Eº, que, total, nosotras ya "luchamos" en nuestros cruciales "duelos" de imagen y apariencia.

En unos días la Princesa Letizia se enfrentará a su mayor reto desde que hace cinco años tornase en Alteza: medirse a Carla Bruni, la reina indiscutible de la elegancia institucional.

¿Para qué queremos una (guapa) princesa si no es para demostrar que las españolas somos los mejores maniquíes? Ni que se nos pudiese pasar por la cabeza un segundo pensar que un encuentro diplomático pudiese tener cualquier otro tipo de importancia que atender a cuál de las dos representantes será la más bonita y la más correcta.

Doña Letizia ya ha salido airosa de otros duelos frente a iconos institucionales, como el del pasado mes de octubre, en el que la discreta elegancia de la Princesa eclipsó a la reina Rania de Jordania. Pero el encuentro con Carla Bruni podría significar su consagración definitiva.

Y por supuesto, bellísimas pero no frívolas, si la Bruni está enamoradísima y prodiga su abnegado afecto, nuestra Leti es la esposa discreta perfecta.

La primera dama francesa, de 40 años, es una mujer enamorada y en el restaurante confiesa que está muy ilusionada de conocer Madrid junto su esposo. Un hecho, el amoroso, que parece constatado por la única petición que la pareja gala ha hecho a la presidencia española que se afana en preparar la visita: pasar el mayor tiempo posible juntos.

En efecto: Sarko y Carla se prodigan en carantoñas en público, casi tanto como los Príncipes de Asturias, que suelen caminar enlazados de la mano.


Al parecer, todo es superficial, nena, todo es E-PI-DÉR-MI-CO y hasta nos podemos permitir todo un análisis cuasi-veterinario de nuestras hembras "combatientes".

La Princesa también comerá de todo, pero en menor cantidad. Su real anatomía (87-59-86) necesita menos sustento que las contundentes medidas de la republicana (90-65-89).

(¡Chúpate esa Carla! Nuestra bichopalo te ganaría en Cibeles)

Ahora bien, para que este magnífico artículo encuentre la salida de vuelta al siglo XXI en todo ese laberinto temporal "retro" en el que parece sumergido y responda, claro, a las correcciones propias de alguien que no quiere herir sensibilidades (estas feministas de hoy, que están hechas unas cascarrabias...)se dignan también a nombrar como guinda final del pastel la labor (vamos, lo que principalmente debería importarnos) que la Bruni desempeñará en Madrid (tras cena, café y cigarrillo, claro, no vayan a salirle arrugas por el estrés y por supuesto todo muy cultural y "livianito"...)

Tras la cena, el duelo se trasladará al salón Gasparini, donde se servirá café. Y Carla por fin podrá deleitarse en uno de sus vicios confesos y fumar. Al día siguiente, Bruni tendrá la oportunidad de visitar el Museo del Prado y se reunirá con representantes de diversos sectores sociales pare dar a conocer su nuevo proyecto: la Fundación Carla Bruni-Sarkozy, con la que quiere promocionar a artistas jóvenes.

Y ahora, de vuelta en 2009, ¿para cuándo un repaso del armario de Felipín y Sarko; unas cañejas de confesiones amorosas y una subida de camisilla para ver cuál de los dos hace mejor uso del Pilates, la sauna y el gimnasio?

Un poquito de por favor...

jueves, 16 de abril de 2009

(re)componiendo

jueves, 16 de abril de 2009 0


y me he vuelto nihilista
y sueño con no soñar
¿entrarías en mi luz
con una canción sencilla
tres notas y una bandera
tan blanca como el corazón
que late en mi cuerpo de niña?

miércoles, 15 de abril de 2009

No creo en Dios, pero tengo fe en las pequeñas señales

miércoles, 15 de abril de 2009 0
Hoy iba a ser otro día desastre. Otra jornada triste de frío y lluvia pero he visto amapolas rojas al borde de la carretera y sonreí. Las amapolas han salvado el día. Mañana probablemente no signifiquen nada pero hoy han sido la mejor tabla salvavidas. No tengo explicación lógica, ni la necesito. Hoy mi sonrisa, simplemente, tiene un destello rojo.

domingo, 12 de abril de 2009

domingo, 12 de abril de 2009 1
Primero fueron amigos, luego fueron confidentes y acabaron siendo amantes. Lo malo del amor es que es caprichoso e impetuoso y cómo tal no tardó en saltar de una flor a otra. En desfasar aquellas miradas cómplices. Pasaron meses y dejaron de ser amantes primero, confidentes después y antes de llegar a perder también su amistad dejaron de hablarse directamente. Esto quizás no fue una elección, no como ahora. Hablarse, incluso cuándo ni siquiera necesitaran tenerse delante o llegar a escucharse, dolía. Era comprensible, cuándo alguien sale escaldado de una pelea (aunque sea la más dulce) las heridas escuecen tan amargamente como siempre.

El caso es que el tiempo lo curó todo y cuándo las cicatrices no fueron más que deformaciones en la carne, recuerdos de tiempo pasado, volvieron a hablarse. Y a ser amigos, y a ser confidentes…y él quiso que fuesen amantes ¡Travieso niñato el Amor! Ella no lo tenía tan claro. Afortunadamente para cuándo la cosa empezaba de nuevo a doler el tiempo volvió al rescate con su amigo espacio bajo el brazo para que le echara un cable. Los meses pasaron y como es de imaginar volvieron a ser amigos, y confidentes y esta vez, aprendida la lección, nadie quiso pasar a la carne. Se saltaron el postre. Pero claro, golosos los dos, la cosa no podía durar y el azúcar con la primavera se les metió en los bolsillos. Eran felices. Juntos, pero no revueltos. Hasta que de tan poco revueltos que estuvieron se alejaron tanto que el adjetivo “juntos” perdió todo sentido.

Estaban Él y Ella, pero cada uno por su lado. Había un “nosotros” y un “vosotros”, claro, pero para cada uno, ninguno que los uniera en común. Sonreían, pero no (se)sonreían como hasta entonces. Y los meses pasaban, porque bien es sabido que el tiempo no se detiene. Y esta vez no dolía, pero se sentían raros, incómodos, ¿desubicados? Así que Ella apostó por acercarse, hablarle. No ser su amante, ni su confidente, pero ser su amiga. Él ya tenía su amante, su confidente, su amiga; así que no pareció importarle y contestaba sus llamadas sin mucho entusiasmo: “si, un día de estos”; “cuándo quieras, sólo llama”; “habrá que irse a tomar unas cañas…” Ambigüedades, castillos en el aire.

De nuevo el verano. Y la marea había ya bajado tanto que la corriente no alcanzaba el punto de la playa donde Él se había quedado varado. Ella siguió nadando. Han pasado días, muchos (1x365), y sin pretenderlo la corriente, por un segundo, les ha hecho intercambiar unas palabras. Ni siquiera las adecuadas. Eran totalmente erróneas, cruzadas, para otros. Ni las de un amante, ni las de un confidente, ni las de un amigo. Pero se hablaron. Sin saber que eran ellos. Entropía. Paradojas del destino. Colgado el teléfono Ella reconoció esa voz, aquél número, aquella llamada. Igual que la que había hecho hacía 5 o 6 años. Y contra toda esperanza el mensaje, sin más, se deshizo en el aire.




Ya ni amantes, ni confidentes…¿si quiera amigos?

jueves, 9 de abril de 2009

jueves, 9 de abril de 2009 1
A veces estás leyendo – o intentándolo al menos en una ferviente lucha por acallar el sonido del televisor que tu madre ojea sin atención en el sofá de al lado- y sin entender muy bien la idea general de lo leído te quedas nada más con el significado de cada individual palabra. Eso hasta que te topas con esa frase, la frase. Una concatenación de palabras que parece reunir el espíritu de todo el proceso lector que te ha acometido en los últimos 30 minutos: no te dice nada, pero te lo está diciendo todo.

“Tengo la impresión de que en cuanto tenga clavos bien derechos voy a saber para qué los necesito.”

No son las dos de la tarde. No estoy martilleando clavos en un patio y mi gata está a punto de tirar el vaso que tengo al lado en su inútil intento de beber el culo de agua que contiene, pero esa frase aparentemente banal e insignificante (sí, esa sería la palabra) no significa nada, pero lo significa todo.

Soy esclava de los procesos de connotación, de las implicaturas…sí, en el fondo creo mi propio lenguaje secreto a partir de mi pensamiento: tengo mis significantes y mis significados. Pragmática en todos mis sentidos.

No entiendo (aún) por qué busco clavos bien derechos, de que los consiga, sé que tendré mi respuesta. Sólo queda por despejar la incógnita entonces…¿de qué clavos estoy hablando?

lunes, 6 de abril de 2009

She's so lost inside this rhythm...

lunes, 6 de abril de 2009 0


TEMARRO!!
Qué ganas de que pasen vacaciones...

I´m gonna get on to the table and dance my ass off till I die...
CSS dixit

martes, 31 de marzo de 2009

martes, 31 de marzo de 2009 0
A veces, sólo a veces, en días como hoy- el Sol se había escondido ya y las nubes amenazaban con pequeñas gotas en estallar dentro de no mucho, ¡maldita sea!, el paraguas descansaba sobre la cama en su habitación- se planteaba su existencia. Quién era. Quién había sido. Quién había llegado a ser. Todas esas preguntas que normalmente sólo se hacen los personajes protagonistas de una novela decente. Llevaba mucho tiempo sin ponerse metafísico-trascendental.

“Ese es el tema, tú eres una postmoderna y yo un idealista.” No hacía mucho ella también había sido una idealista. Ahora cualquier intento de creer en algo le hacía sentir ridícula.

¿Cómo era posible haber cambiado tanto y no haberse dado ni cuenta?

Se sentía distinta, pero mucho. Desvirtuada. Gift. Igual que cuándo te obsesionas con la idea de estar gordo, de haber cogido cinco kilos de golpe tras haber asistido a una gran comilona a sabiendas de que es físicamente imposible y te sientes empachado. Estaba empachada de sí misma. De aquella espiral inacabada, interminable. Era tan mareante, incluso nauseabundo, pensar en sí misma. Quizás esa era la razón de no haberlo hecho durante una larga temporada.

Pero…no sé…tampoco es que ella se diera asco antes (ahora ya no estaba tan segura). El relativismo se le había colado entre las venas. Una adicción. Su caballo personal. Toda una droga, de hecho. Narcotizante, placentera, fácil. Le había dado salida a todos sus problemas. En determinados momentos le había parecido incluso la solución. Pur(t)o autoengaño. Si cada uno es libre de pensar lo que quiera tú ya no necesitas pensar por ti mismo porque lo que tus neuronas pudieran llegar a articular no importará más que lo que piense el de aquí al lado. ¿Para qué seguir intentándolo si sus ideas tras 10 años de erudición cultivada valdrán lo mismo que las del analfabeto de la esquina?

Sufragio universal censitario.

Su memoria le arrancó una sonrisa. Le había parecido una locura aquella mañana. Por un instante no le parecía tan descabellado. Ya no hay límites. No hay diferencia. La originalidad descanse en paz. Ser mejor o peor no importa porque para el mejor, seré peor y para el peor, mejor y de nuevo nadie podrá asegurarse de ello porque las referencias no serán fijas anymore. Igual hace falta marcar esa distinción…Se sintió nazi. Mucho. Elitista. Pero tampoco era fácil no caer en el elitismo. Si no le gustaba el blanco ni el negro, ¿qué más le quedaba? Siguiente posibilidad: dejarse llevar. Eso había hecho, ¿era eso lo que le había traído hasta este punto?

Por otro lado las razones ya no importan. Le preocupaban el qué y el por qué, de acuerdo; pero le enloquecía mucho más el cómo arreglarlo. Sentía que se diluía como una pastilla efervescente en un vaso de agua. Se deshacía en microscópicas partículas que iban a integrar el líquido homogéneo de la masa social.

Pamplinas.

Ni siquiera sabía lo que significaba toda aquella palabrería.

…din, din din, din, din, din, din, din, din…

El semáforo cambió a verde. Adelantó su pie y con ella las 30 personas más que se agolpaban frente al paso de cebra. Qué cantidad de pensamientos podía soportar el hormigó. Un pequeño bache en el asfalto le hizo saltar y la punzada de dolor le mandó directa a las estrellas. Un dolor de muelas.
A lo mejor todo había sido eso, un mal dolor de muelas.
Llegaría a casa, un Nolotil, y listo.
 
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