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martes, 12 de enero de 2010

Tu cumpleaños

martes, 12 de enero de 2010 1
Es tu cumpleaños y no te llamaré para felicitarte. Igual que tú no me llamaste en el mío. No es cuestión de rencores, más bien de distancias.

¿Quién puso distancia primero? Es una respuesta que se perdió en el tiempo, que se tragó la distancia misma probablemente.

En mi interior, sin embargo, sigo pensando que fui yo. Y estoy casi segura de que vosotros estaréis de acuerdo: yo me fui. El porqué no sabría explicarlo. No nos peleamos, no tuvimos problemas, simplemente éramos como el agua y el aceite, supongo. Yo no sabía cómo decir adiós, vosotros erais demasiado buenos para darme la patada. Sin embargo, sé que cuando vuelvo me mirais con recelo. La apestada. No me perdonáis que cogiese carretera y manta aún cuando sabíamos que juntos no íbamos a ningún sitio. Con vosotros el sentimiento de pertenencia era forzado, y eso era algo bilateral. Lo valioso que quedaba allí se sigue manteniendo. Incluso los que menos lejos nos quedamos seguimos en contacto. Pero las historias de la infancia son juegos de niños y viven marcados por la inmadurez, la inocente irracionalidad.

De ahí que aunque no me atreva a llamarte, escribirte, facebookearte, etc – quedaría forzado, insípido e incómodo, reconozcámoslo- no pueda evitar acordarme de ti durante todo el día. De ahí también que probablemente en algún momento de estas 24 horas también caigas en que no te ha llegado mi mensaje y una punzadita de nostalgia piense que soy un ser desleal e ingrato, aunque ese sea el único momento que me dediques en tu año.

Ya no pertenecemos los unos a los otros, volvemos a ser extraños, y sin poder evitarlo estamos conectados. Dime con quién andas y te diré quién eres.

Lo que hacen un puñado de recuerdos...

domingo, 10 de enero de 2010

Año nuevo, la vida sigue

domingo, 10 de enero de 2010 0
Lo bueno de dejar constancia de tus pensamientos sobre papel es que dejan de ser perecederos. Se quedan congelados en el tiempo como una eterna partida de “1,2,3, palito inglés.”

Lo bueno de empezar un nuevo año, lo mejor de empezar otros 365 días que no sabes a dónde van a llevarte, es poder precisamente repasar los anteriores y refugiarte en las cosas que has sentido y perseguido, que has conseguido y que no, que te han elevado a la cima o hundido en lo más profundo de tu abismo.. Ver que, ante la incertidumbre de lo que viene, lo pasado al menos ya te hizo sentir vivo.

Muy curioso este último punto.

Pasando las hojas a la contra me retiene un pensamiento constante: No fui capaz de sentir lo viva que estaba cuándo estas pequeñas líneas pasaron por mi cabeza. Ahora que las releo meses más tarde, muertas me parecen intensas. Toda la tristeza que me animó a escribirlas se ha transmutado en belleza. Sin duda, Kundera tenía mucha razón y el crepúsculo de la desaparición lo baña todo con la magia de la nostalgia.

“Agridulce comienzo primaveral. El mismo sol, el mismo césped, -e incluso me atrevería a decir- las mismas miradas; pero los acontecimientos tan diferentes. Es curioso, la última vez que atravesamos juntos la calle Arenal no había música pero bailamos. Hoy las cuerdas vibraban por unas cuantas monedas al son de las trompetas y yo bailé sola para disimular la tensión de los poemas no escritos.

¿De los que no nos atrevimos a escribir? Porque estaba claro en tus ojos que hoy te sentías poeta. No tengo claro lo que estaba escrito en los míos. No sé decirte que no y, lo siento, pero mi máquina de hacer latidos ya no se acuerda de cómo se articulan los síes. Imagino que a la gente a la que se ha querido mucho siempre se la querrá un poco. Y un poco para ti, babe, nunca es suficiente. Lo he vivido, lo sé.

Te mereces un todo. Un todo que yo hoy no puedo darte.”


http://www.goear.com/listen/5c9f8f8/lover,-you-shouldve-have-come-over-jeff-buckley

sábado, 27 de junio de 2009

El bautismo de Jacko

sábado, 27 de junio de 2009 0

"Caminaba a media tarde por Midtown Manhattan y el nombre de Michael Jackson llegó varias veces a mis oídos. Al rato, un amigo me dijo que acababa de escuchar en las calles del Soho que Jackson había muerto. Pero, ¿quién podía creérselo? Hacía tantos años que la presencia pública del cantante se había deslizado hacia una patológica excentricidad que morirse era, en su caso, una fatalidad que le puede ocurrir a cualquier individuo corriente.(...)

(...)Ayer Harlem le perdonó su wonderland, su nariz operada, su ridículo pelo alisado, la falta de empatía que tenía con el público que le había alzado. Le perdonó sus bobadas de rico desequilibrado, caprichoso, tan alejado de su origen humilde, tan distinto de esa otra estrella memorable que es Stevie Wonder. Ayer el Apollo, que tiene algo más de templo que de teatro, celebró un bautizo más que un entierro. Bautizaban a Jacko, ese chico tanto tiempo perdido en el universo de las celebridades desequilibradas.

Jacko, que, irónicamente, rima con Wacko, el insulto más apropiado para él y el más ofensivo: loco de atar."


Elvira Lindo

http://www.elpais.com/articulo/cultura/bautismo/Jacko/elpepucul/20090627elpepicul_2/Tes

lunes, 18 de mayo de 2009

"La muerte solamente una palabra"

lunes, 18 de mayo de 2009 1
...por suerte aún nos quedan muchas más en las que recordarle.


Pasatiempo, de Mario Benedetti

Cuando éramos niños
los viejos tenían como treinta
un charco era un océano ... Leer más
la muerte lisa y llana
no existía.

Luego cuando muchachos
los viejos eran gente de cuarenta
un estanque un océano
la muerte solamente
una palabra.

Ya cuando nos casamos
los ancianos estaban en cincuenta
un lago era un océano
la muerte era la muerte
de los otros.

Ahora veteranos
ya le dimos alcance a la verdad
el océano es por fin el océano
pero la muerte empieza a ser
la nuestra.




http://www.elmundo.es/especiales/2009/05/cultura/benedetti/album/index.html
http://www.elpais.com/articulo/cultura/Adios/poeta/compromiso/elpepucul/20090517elpepucul_6/Tes
 
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